Intervención temprana: qué es, cuándo se necesita y por qué puede cambiar el futuro de tu hijo (Santo Domingo)
- Cognitivo

- hace 11 minutos
- 3 Min. de lectura
Cuando una madre escucha “espérate, ya hablará” o “eso se le quita”, puede sentir alivio… pero también una inquietud que no se va. Y muchas veces esa intuición tiene razón. La intervención temprana existe para no esperar a que el tiempo decida por nosotros, sino para aprovechar el momento en el que el cerebro es más flexible y aprende más rápido.
En Cognitivo (Santo Domingo) lo vemos a diario: niños que, con un plan adecuado a tiempo, pasan de frustrarse y llorar a pedir con palabras, participar en clase y conectar con otros niños. Este artículo te explica todo lo que necesitas saber para tomar una decisión segura.
¿Qué es la intervención temprana?
La intervención temprana es un conjunto de apoyos profesionales dirigidos a niños pequeños (generalmente de 0 a 6 años) que presentan señales de alerta o retrasos en áreas clave del desarrollo, como:
lenguaje y comunicación
conducta y autorregulación emocional
habilidades sociales y juego
atención y aprendizaje temprano
motricidad y perfil sensorial
autonomía (rutinas, higiene, alimentación)
No es “hacer más actividades”. Es una intervención específica, planificada y medible, basada en objetivos funcionales que impactan la vida diaria del niño y la familia.
¿Por qué se llama “temprana”? (la parte que más importa)
Porque el cerebro infantil tiene una ventana de alta plasticidad: aprende rápido, forma hábitos con facilidad y se adapta mejor cuando recibe apoyo en los primeros años. En otras palabras:
✅ lo que se trabaja temprano suele progresar más rápido
✅ se previenen problemas secundarios (frustración, aislamiento, conductas desafiantes)
✅ se reduce la brecha con la edad escolar
¿Cuándo debería iniciar intervención temprana?
No existe una sola señal que lo determine. Lo importante es el patrón y la persistencia.
H3: Señales frecuentes por las que una madre consulta
Lenguaje / comunicación
a los 24 meses no combina dos palabras (“más agua”)
vocabulario muy bajo para su edad
no señala, no pide, se frustra para comunicarse
ecolalia dominante o lenguaje poco funcional
Social / juego
poco contacto visual funcional
no comparte atención (“mira eso”)
juego repetitivo y rígido, poco juego simbólico
dificultad para integrarse con otros niños
Conducta / regulación
berrinches intensos por cambios pequeños
agresividad, autoagresión o crisis prolongadas
dificultad extrema para transiciones (baño, dormir, salir)
Atención / aprendizaje
no sigue instrucciones simples
parece “estar en su mundo” o se desconecta fácilmente
no sostiene la atención ni con actividades breves
Si ves varias señales y se repiten, no esperes. Lo más responsable es evaluar.
Intervención temprana vs. “esperar a ver qué pasa”
Esperar puede parecer prudente, pero cuando hay señales claras, suele traer consecuencias:
el niño aprende a conseguir lo que necesita con llanto o conductas (porque hablar no le funciona)
se instalan errores de pronunciación o patrones rígidos
puede bajar la autoestima al no sentirse entendido
aumenta el estrés familiar (“todo es una pelea”)
La intervención temprana no “etiqueta”. Previene.
Cómo trabajamos la intervención temprana en Cognitivo (Santo Domingo)
En Cognitivo no hacemos “una terapia genérica”. Hacemos un plan integral.
H3: 1) Evaluación inicial integral
entrevista a padres (rutinas, historia, preocupaciones)
observación del juego y comunicación
evaluación de lenguaje, conducta, perfil sensorial y atención (según el caso)
definición de prioridades: qué trabajar primero para bajar frustración y subir comunicación
2) Plan personalizado con metas medibles
Ejemplos de metas reales:
aumentar 30 palabras funcionales en 12 semanas
lograr 10 peticiones con dos palabras al día
reducir crisis por cambios de 6 a 2 semanales
aumentar turnos de juego de 1 minuto a 5 minutos
3) Terapia + rutina familiar (10–15 min/día)
La intervención es más efectiva cuando la familia recibe:
guías de casa (micro hábitos)
estrategias de comunicación funcional
anticipación visual y manejo de transiciones
seguimiento y ajustes cada 6–8 semanas
Qué puedes hacer en casa mientras agendas evaluación
usa elección guiada (“¿agua o jugo?”)
modela frases cortas (“quiero agua”) sin exigir
crea rutinas predecibles (mañana/tarde/noche)
anticipa cambios (“en 2 minutos guardamos”)
reduce pantallas y aumenta juego de turnos (burbujas, pelota)
People Also Ask
¿Intervención temprana es solo para autismo?
No. También se usa en retraso del lenguaje, dificultades de conducta, TDAH, problemas de juego, atención y desarrollo.
¿A qué edad se recomienda iniciar?
Tan pronto como aparecen señales persistentes. No hay que “esperar a los 4”.
¿Cuánto tarda en verse progreso?
Muchos niños muestran avances en 6–12 semanas si hay consistencia y metas claras.
La intervención temprana no se trata de “apresurar” a tu hijo; se trata de darle herramientas antes de que el problema crezca.
📍 Agenda una evaluación en Cognitivo (Santo Domingo) y recibe un plan claro, humano y medible para acompañar el desarrollo de tu hijo… y la tranquilidad de tu familia.





Comentarios