Terapia neurocognitiva: qué es y cómo ayuda a tu hijo con atención, memoria y aprendizaje
- Cognitivo

- 18 ene
- 3 Min. de lectura
Hay niños que “son inteligentes”, pero aun así:
se les olvidan instrucciones,
tardan demasiado en terminar tareas,
se frustran con facilidad,
pierden materiales,
no logran organizar ideas al hablar o escribir.
Muchas madres lo describen así: “Mi hijo puede, pero no logra”.
La terapia neurocognitiva existe para eso: para entrenar el “motor mental” que sostiene el aprendizaje: atención, memoria, control de impulsos, planificación y flexibilidad. En Cognitivo (Santo Domingo) trabajamos estas habilidades de forma estructurada, lúdica y medible, conectándolas con lo que tu hijo vive en la escuela y en casa.
¿Qué es la terapia neurocognitiva?
Es un tipo de intervención basada en principios de neuropsicología y aprendizaje que busca fortalecer:
Atención sostenida y selectiva (mantener foco y filtrar distracciones).
Memoria de trabajo (retener instrucciones mientras actúa).
Funciones ejecutivas: planificación, organización, control inhibitorio, flexibilidad mental.
Velocidad de procesamiento (hacer tareas sin agotarse mentalmente).
Metacognición (aprender a pensar cómo aprende).
No es solo “hacer ejercicios”. Es entrenar habilidades cognitivas y luego generalizarlasa tareas reales: cuadernos, exámenes, rutinas, conversación, lectura, escritura.
¿Para qué sirve?
La terapia neurocognitiva ayuda especialmente cuando hay:
Dificultades de atención (con o sin diagnóstico de TDAH).
Problemas de aprendizaje (lectura, escritura, matemáticas).
Bajo rendimiento por desorganización y olvidos.
Fatiga mental y frustración rápida ante tareas.
Dificultades para seguir instrucciones múltiples.
Niños con TEA que necesitan apoyo en funciones ejecutivas.
Recuperación/ajuste tras situaciones neurológicas (cuando aplica y bajo criterio clínico).
Señales de que tu hijo podría necesitar terapia neurocognitiva
En casa
“No termina nada” o cambia de actividad cada minuto.
Se le olvidan instrucciones simples (“busca tu mochila y trae tus zapatos”).
Se desregula cuando hay tareas o deberes.
Pierde objetos constantemente (lápices, cuadernos, uniforme).
En la escuela
Buen razonamiento, pero notas bajas por descuido o lentitud.
Copia mal del pizarrón, omite pasos, se salta renglones.
Dificultad para redactar: ideas desordenadas.
Le cuesta estudiar: lee, pero no retiene.
Cómo trabajamos la terapia neurocognitiva en Cognitivo
1) Evaluación inicial (neurocognitiva y funcional)
Perfil de atención, memoria y ejecutivas.
Historia escolar y hábitos de estudio.
Observación de tareas reales.
2) Plan con objetivos medibles
Ejemplos de metas:
Aumentar tiempo de atención sostenida de 5 a 15 minutos.
Mejorar seguimiento de instrucciones de 1 paso a 3 pasos.
Reducir olvidos diarios con estrategias de organización.
3) Entrenamiento cognitivo + transferencia a la vida real
En Cognitivo no buscamos que el niño “haga bien ejercicios en consulta” y se pierda en casa. Por eso trabajamos:
ejercicios graduados (atención, memoria, control)
estrategias aplicadas al colegio (agenda, checklist, tiempos)
entrenamiento a padres
4) Estrategias clave que enseñamos
Técnica “Primero–Luego–Después”
“Checklist” de deberes
Método de bloques de tiempo (10–15 min + pausa)
Señales de autocontrol (“alto”, “pienso”, “hago”)
Organización visual del espacio (mochila/cuaderno)
Ejercicios sencillos que suelen funcionar (sin sustituir terapia)
Juegos de “encuentra diferencias” (atención selectiva).
Secuencias (“¿qué pasó primero?”) con imágenes (memoria y orden).
Instrucciones encadenadas con objetos reales (memoria de trabajo).
Juegos de mesa por turnos (control inhibitorio y flexibilidad).
En Cognitivo adaptamos estos ejercicios a la edad y perfil del niño. Lo importante es que sean graduales y medibles, no al azar.
People Also Ask (preguntas típicas en Google)
¿La terapia neurocognitiva es lo mismo que terapia de aprendizaje?
Se parecen, pero la neurocognitiva se centra en los procesos mentales base (atención, memoria, funciones ejecutivas) que sostienen el aprendizaje.
¿Sirve para niños con TDAH?
Sí. Es uno de los enfoques más útiles para fortalecer autorregulación, organización y atención, junto con estrategias conductuales y escolares.
¿Cuánto tiempo toma ver cambios?
Muchos niños muestran mejoras en 6–12 semanas cuando hay constancia y estrategias en casa/escuela.
¿Esto reemplaza apoyo escolar?
No necesariamente. Puede complementarse con intervención psicopedagógica; en Cognitivo coordinamos según necesidad.
Cuando un niño mejora su atención y organización, no solo suben las notas: sube su autoestima. Y en casa vuelve la paz, porque la tarea deja de ser una guerra.
Agenda una evaluación en Cognitivo (Santo Domingo) y diseñemos un plan neurocognitivo que le devuelva a tu hijo claridad mental, seguridad y rendimiento.







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