¿Por qué no es recomendable que una terapeuta “haga de todo”?
- Cognitivo

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Los niños avanzan más cuando las intervenciones respetan el alcance profesional (scope of practice) y la evidencia científica. Cada disciplina tiene formación universitaria, competencias técnicas, instrumentos propios y criterios éticos. Cuando una terapeuta se sale de su campo sin preparación, se corre el riesgo de:
Diagnósticos confusos o tardíos.
Planes mal formulados (metas ambiguas, ejercicios inadecuados).
Refuerzo de errores (p. ej., patrones fonológicos incorrectos).
Retrocesos conductuales por estrategias inapropiadas.
Tiempo y dinero invertidos sin progreso medible.
Desgaste emocional en la familia y el niño.
Una profesional puede tener doble formación, pero debe demostrar título, certificaciones, supervisión y experiencia reciente en cada terapia que ofrece.
2) ¿Qué hace cada especialista? (y por qué importa)
Terapia del habla y lenguaje (Logopeda/Fonoaudiólogo/a)
Evalúa y trata lenguaje receptivo/expresivo, articulación, fluidez, voz, pragmática y alimentación/deglucióncuando forma parte de su entrenamiento.
Usa protocolos y jerarquías específicas: fonología, conciencia fonológica, longitud media de enunciado, inteligibilidad, etc.
Terapia conductual (Psicología/ABA/Análisis de Conducta)
Analiza la función de la conducta (antecedente–conducta–consecuencia), diseña apoyos visuales, rutinas, refuerzos y entrenamiento parental para autorregulación y habilidades adaptativas.
Evaluación psicológica infantil
Integra historia del desarrollo, pruebas estandarizadas, observación clínica y criterios diagnósticos para un informe comprensible con prioridades y plan.
Terapia ocupacional / Integración sensorial (cuando aplica)
Aborda perfil sensorial, motricidad fina, autorregulación y adaptaciones del entorno.
Cognitivo organiza estas piezas como un rompecabezas clínico: cada especialista aporta su parte y el plan final es coherente y medible.
3) Consecuencias frecuentes cuando una terapeuta sin preparación da “habla y lenguaje”
Articulación/Pronunciación mal abordada
Trabajar sonidos fuera de secuencia o en palabras demasiado complejas refuerza errores (ej.: /r/ fuerte antes de dominar combinaciones más simples).
Lenguaje que no “funciona” en la vida real
Enseñar listas de palabras fuera de contexto produce “niños que nombran mucho pero piden poco”. Falta de comunicación funcional.
Ecolalia rígida sin estrategia
Repetir frases de videos sin enseñar alternativas (pedir, comentar, reparar malentendidos) estanca el uso social del lenguaje.
Lectoescritura en riesgo
Si no se fortalece conciencia fonológica a tiempo, más tarde aparecen problemas en lectura, ortografía y comprensión.
Alimentación mal encarada
La selectividad por texturas o dificultades oral‑motoras no se resuelven con “insistir” o “premios”; requieren evaluación específica y protocolos seguros.
4) Riesgos conductuales cuando se intenta “reemplazar” a un/a conductual con ejercicios de habla
Planes sin análisis funcional aumentan las crisis (se refuerza sin querer la conducta problemática).
Ausencia de prevención (anticipación visual, elección guiada) → más oposicionismo y ansiedad.
Falta de entrenamiento a padres → las mejoras no generalizan al hogar.
5) Señales de alerta de que la profesional no está preparada para esa terapia
Evita mostrar títulos, colegiatura o certificaciones del área específica.
No define línea base (¿dónde estamos?) ni indicadores (¿cómo mediremos el progreso?).
No te da metas temporizadas (p. ej., “+30 palabras funcionales en 12 semanas”).
Usa una sola técnica para todo (“lo mismo sirve para conducta y lenguaje”).
No coordina con la escuela ni entrega recomendaciones por escrito.
Minimiza tus dudas (“es normal, espere otro año”) sin justificación.
6) ¿Cómo elegir bien? Checklist para madres (guárdalo)
Credenciales verificables: título universitario del área, colegiatura/registro, cursos recientes.
Experiencia específica: casos similares, edad de tu hijo, ejemplos de metas y resultados (sin datos sensibles).
Evaluación inicial: entrevista + observación + pruebas (cuando corresponda).
Plan por escrito: metas SMART, frecuencia, materiales, rol de la familia y del colegio.
Medición de progreso: indicadores claros (palabras ganadas, inteligibilidad %, crisis/semana, etc.).
Coordinación: reuniones de equipo, informes para docentes, ajustes mensuales.
Ética y límites: si no es su área, deriva a quien sí lo es.
7) ¿Y si ya empecé con alguien “todo en una”? Qué hacer hoy
Pide el plan por escrito y los avances medidos (no generalidades).
Solicita segunda opinión con un/a especialista del área en duda (p. ej., logopeda).
Ajusta a un modelo interdisciplinario: cada quien en su competencia, con coordinación real.
Observa cambios en 6–8 semanas: si no hay avance medible, reevalúa el plan.
Recuerda: pedir ayuda no es deslealtad, es cuidar a tu hijo.
8) Así trabaja Cognitivo (Santo Domingo): equipo, claridad y resultados
Evaluación integral: lenguaje (receptivo/expresivo, articulación, pragmática), conducta (análisis funcional), perfil sensorial y contexto escolar.
Especialista por área: Terapeuta del Habla y Lenguaje, Psicología Conductual, Psicología Infantil Evaluadora; y, cuando aplica, Terapia Ocupacional/Integración Sensorial.
Plan personalizado con metas trimestrales y micro‑rutinas (10–15 min/día) para casa.
Coordinación escolar: apoyos visuales, consignas, seguimiento.
Indicadores de progreso: palabras ganadas/semana, longitud de enunciado, % de inteligibilidad, reducción de crisis, participación en aula.
Revisión cada 6–8 semanas y ajustes basados en datos.
9) Caso breve (ilustrativo)
“Mar” (3 años) llegó con “terapia integral” dada por una sola profesional. Hablaba poco, se frustraba, y la articulación era ininteligible. En Cognitivo separamos funciones:
Lenguaje: vocabulario funcional, combinación de palabras, jerarquía fonológica.
Conducta: anticipación visual y entrenamiento parental.
A las 12 semanas: +60 palabras, frases de 3–4 palabras, 75–80 % inteligible fuera de casa y menos crisis al pedir.
10) Mensaje final para mamás: no se trata de “quejarse”, se trata de exigir calidad
Tu hijo merece especialistas que hagan bien lo que saben y que se coordinen con los demás. Eso no divide el tratamiento: lo fortalece. Si te prometen “yo hago todo”, pide con confianza: títulos, plan, metas, mediciones y derivaciones cuando corresponda.
¿Dudas sobre el plan actual de tu hijo?
En Cognitivo (Santo Domingo) revisamos tu caso, clarificamos qué debe hacer cada especialista y te entregamos un plan con indicadores para que veas el progreso—por escrito.
Agenda tu evaluación y empecemos a convertir la intención en palabras, las crisis en habilidades y la incertidumbre en un camino claro.
Cognitivo — Donde cada especialista suma para que tu hijo avance.







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